Archivo de Autor

I recently read a wonderful article in the New Yorker which is a very poignant reminder of our values in health care. Many health care professionals start out with high ideals and a deep desire to help every patient. However, unfortunately this often quickly dissolves into disillusionment, cynicism and in an isolated hospital/clinical environment into ignorance of the real underlying problem and needs.

Ask any doctor about their worst or “heart-sink” patients and they will easily identify the frequent flyers, the poorly controlled diabetics that visit the ER every other week, the ones that don’t take control of their physical illness – often those with social issues and little social support.

In the isolated world inside a hospital it is all to easy for management and health care staff to focus on the numbers, the physical illness, the test results, the hospital outcomes and performance in terms of mortality and discharge rates. But without leaving our comfortable safety net of the hospital indicators and biomedical medicine we can not understand nor identify the actual underlying problems and make a difference to those patients that need it the most. And ironically, those patients we are treating inadequately and dismissing as frequent flyers are costing us the most.

Sometimes the more cost-effective solution to a patients poorly controlled diabetes is not frequent readjustments to their medication, frequent admissions due to decompensation but linking them in with social workers and community support to assist with obtaining adequate housing, understanding their medication and autocontrol of their illness and improving social support.

To quote Gawande in the New Yorker – Lower Costs and Better Care for Neediest Patients

… You might decide to increase his insulin dose and change his blood-pressure medicine. But you wouldn’t grasp what the real problem was until you walked up the cracked concrete steps of the two-story brownstone where he lives with his mother…

Gawande further develops his argument by saying that

…“Emergency-room visits and hospital admissions should be considered failures of  the health-care system until proven otherwise,” he told me—failures of  prevention and of timely, effective care….

This last statement is slightly provocative and thought-provoking, but has an element of truth. There is much scope for preventative measures and health promotion. Social and community issues are vital parts of an individuals and community health and should not be forgotten. Although arguably we can shift responsibility for this from the hospital to primary care medicine or public health. We can and should be using the ER admissions and re-admissions as indicators of areas of need in the community and identify social and health needs of a community. In treating each patient we need to remember the importance of the psychosocial factors influencing their health.  And ultimately in economic and managerial terms it may be beneficial for a hospital identify problem areas and to invest in their catchment zone – either directly or indirectly.

We need to get out of our doctors office and reconnect with our community. We should try to identify and understand the underlying issues of our patients remembering that the solution to a health problem may be better solved from a social context,

and ignoring this is costing us more.

— MT —

Pequeños pasos para grandes cambios

Publicado: 2 mayo, 2011 en Uncategorized
Etiquetas:

Durante mi primer año del Master en Salud Publica, escuché varias charlas, presentaciones y debates grupales donde se idealizaba los sistemas de salud de los denominados “países desarrollados”; y como era de suponer siempre se buscaba las falencias e inequidades de los sistemas de salud de nuestros “países en desarrollo”.

Y al principio de ese año yo también creía y deseaba que mi país tuviera un mejor sistema de salud como los que estudié. Pero a medida que pasaron los meses y fui conociendo más y más acerca de este mundo interminable que es la Salud Pública, me di cuenta que el problema no son los sistemas de salud (bueno si lo son pero no en su totalidad); el principal problema que veo yo es que tenemos la mala costumbre, los seres humanos, de tratar de imitar a otros. Se nos mete esta idea en la cabeza de que tal sistema de salud es muy bueno en el país “X” o de que tal política funcionó en el país “Y”, y tratamos a toda costa de aplicar esos mismos conceptos a la realidad de cada país y el resultado es obviamente muy diferente a lo que se obtuvo en los países “X” y “Y”. Como consecuencia de este resultado tan opuesto a lo esperado, tenemos la tendencia a resaltar todo lo malo que hay en nuestros países y desvalorizar los pocos y pequeños cambios que se han ido dando.

Lamentablemente ya no estamos en la era de las hadas madrinas ni de los genios que cumplen deseos, es por eso que al ver cambios tan “insignificantes” no los valoramos como debe ser, pues estamos siempre comparándonos y a la espera del cambio radical que no vendrá en un abrir y cerrar de ojos.

No estoy justificando lo atrasados que estamos en varios aspectos, no sólo a nivel de salud, sino mi deseo es que reflexionemos sobre el hecho de que los cambios llevan tiempo y que la suma de todos estos pequeños esfuerzos eventualmente nos llevarán al gran cambio que todos anhelamos.

Por lo tanto, no miremos al resto para compararnos o imitarles, sino miremos a nuestros pequeños cambios que nos han llevado hasta donde estamos ahora, que es indudablemente mucho mejor que antes.

-ElianaMD-

Leading Women?

Publicado: 12 abril, 2011 en Uncategorized
Etiquetas:, ,

A thought provoking talk I wanted to share. It would be interesting to see how the percentages of women in hospital managerial roles stacks up.

¿No es tiempo para cambios?

Publicado: 10 abril, 2011 en Uncategorized
Etiquetas:

“En una época de cambio radical, el futuro pertenece a los que siguen aprendiendo. Los que ya aprendieron se encuentran preparados para vivir en un mundo que ya no existe”.

Eric Hoffer.

Desde todos los medios de comunicación cualquiera que sea su ideología, y desde hace aproximadamente un par de años, no paran de bombardearnos reiteradamente con los términos “crisis económica y financiera”. Está claro, difícilmente existan personas en nuestro país que desconozcan el término o cómo afecta a su situación de manera individual, pero…¿somos conscientes de cómo de manera colectiva, esto afecta directamente a “derechos” tan asumidos en el Estado de bienestar como la Sanidad? Y, lo más importante..¿Son conscientes de ello nuestros políticos sanitarios, gerentes, y líderes clínicos?, o dicho de otro modo, están preparados para afrontar las repercusiones de la crisis nuestros macro, meso y microgestores?

 

Según Luis Ángel Oteo Ochoa, Jefe Departamento de Desarrollo Directivo y GSS. Escuela Nacional de Sanidad, Instituto de Salud Carlos III, y en el marco de unas Jornadas  de estudio sobre la financiación sanitaria, realizadas el pasado 28 de marzo en Madrid, nos encontramos en una situación crítica desde el punto de vista financiero que  nos obliga a adoptar nuevos roles no existentes hasta el momento, con la dificultad añadida de que muchos de los ya existentes, y cómo hemos citado en numerosas ocasiones a lo largo de nuestro blog, ni siquiera están consolidados.

Por otra parte el escenario económico y fiscal no puede ser mas adverso para conseguir de nuevo el reequilibrio, reequilibrio que tiene como asignatura pendiente la financiación en el debate de las “sostenibilidad”  y que en este momento de final de ciclo económico sin precedentes por su dificultad, nos hace mas cuesta arriba la búsqueda de la misma.

 

J.R.Mora. Humor gráfico.

J.R.Mora. Humor gráfico.

Por tanto, ha llegado la hora de plantearnos alternativas a la financiación que dejen de lado un copago, ya que éste aumentaría la inequidad, pero que conserve al Hospital como empresa de servicio y lo conduzcan mediante un liderazgo impulsado en valores, abierto al aprendizaje, a la mejora continua y la búsqueda de la excelencia, con la gestión clínica, que ha de convertirse en el motor de la nueva reforma, pero

¿A cargo de quién está la búsqueda de estas nuevas formas financiación?¿Tenemos individuos capacitados para ello?

Y más importante aún, en el contexto actual,

¿Es posible hacerlo manteniendo una de los más importantes pilares del estado del bienestar?

El cambio es la única cosa inmutable.”

Arthur Schopenhauer.

 

¿Espejismo tecnológico?

Publicado: 8 abril, 2011 en Uncategorized
Etiquetas:

En el proceso de mercantilización de la salud, los medicamentos junto con recientes avances en el conocimiento científico y la tecnología han dado lugar al desarrollo de una amplia gama de nuevas pruebas, nuevos agentes farmacológicos, y nuevos procedimientos diagnósticos y terapéuticos, constituyéndose en un  área central en la puja por el poder económico, desarrollando diversas estrategias para aumentar sus ganancias y mantener la hegemonía, en un momento en el que el mundo se plantea la sostenibilidad del sistema.

La crisis económica ha puesto en evidencia los  problemas que tiene la financiación de los sistemas públicos de protección social, pero también y sobre todo, los grandes problemas que tiene un sistema económico basado en  la especulación financiera y que ha producido la búsqueda de nuevos nichos de negocio, convirtiendo la prestación de servicios de salud básicos tanto públicos como privados en objeto de los deseos empresariales.

Existe un consenso generalizado de que en torno al  30% de la utilización tecnológica no está basada en ninguna evidencia científica y en otro 30% de los casos es cuestionable, igualmente mediante la sobreutilización estamos perpetuando graves desigualdades económicas. El significado de “No hacer daño” ha cambiado, creemos que “hacerlo todo” es la mejor práctica y la única manera de prevenir el daño, pensamos que va a protegernos de la culpa, la mayoría de los médicos no toleran la incertidumbre, son intensamente adversos al riesgo tal y como menciona Sean Palfrey, MD en New England.

La tecnología, por novedosa y por espectacular, impresiona a propios  y a extraños; es lo que Enrique Bernal y Salvador Peiró han denominan fascinación tecnológica. Por ello, todo profesional debería cuidarse de los espejismos que la tecnología genera y tener claro que la tecnología sólo es un medio y no un fin.

¿Realmente quienes son los máximos beneficiarios en la realización de una prueba, el paciente, los laboratorios, la industria farmacéutica, los administradores del sistema sanitario?¿Deberíamos replantearnos y redescubrir el valor del juicio clínico, la importancia de la reflexión personal, científico-técnica, intelectual y administrativa de nuestros médicos?

Nuestro tiempo y atención se han desviado a la tarea de clasificar los datos en lugar de aclarar lo que es importante. Debemos adecuar la utilización tecnológica y la práctica clínica, y disminuir la utilización ineficiente, el ahorro potencial de estas medidas es alto  pero teniendo en cuenta que su efecto solo puede producirse a medio y largo plazo, se precisa de la colaboración de los profesionales de salud, fomentando la formación de la medicina basada en la evidencia, evaluando la utilización tecnológica, su seguridad y la relción coste-efectividad para adecuarla a las necesidades de salud.

 

-Athenea-

El papel de las organizaciones de salud se sitúa en la salud de la población, en sus indicadores colectivos, en el nivel de cobertura de los servicios, en la profundidad de penetración de las tecnologías, en la evaluación de impacto (resultado final) de las acciones de salud, en la participación de la comunidad, en el enfoque multisectorial, en los determinantes sociales del nivel de salud poblacional. Ello se refleja en la prioridad a la atención primaria.

Este importante papel de las organizaciones sanitarias, que debe jugar con la investigación, se implementa de forma deficiente por múltiples razones: El aumento de actividades asistenciales en un 27 por ciento, el número de profesionales no se ajusta a las necesidades, el incremento de número de residentes en la especialidad en medicina de familia ha sobrecargado las estructuras docentes de la especialidad, entre otras razones. Esta situación ha provocado la publicación de un artículo en la GACETA SANITARIA: “La investigación y la evolución reciente de la atención primara”.

A pesar de estas limitaciones, la cultura de investigación ya se ha establecido en muchos centros de salud y de farmacias, y las publicaciones también están saliendo en las revistas científicas. Sin embargo es necesario gestionar la investigación desde las estructuras de atención primaria de salud de manera específica y diferenciada. Ello debiendo incluir formulas de contratación y de relación laboral flexibles, que permitan la dedicación a la investigación como modelos de carrera profesional que reconozcan las actividades de investigación y docencia.

La posibilidad de implementar las actividades de investigación se confirma también por la disponibilidad manifestada por un grupo nominal formado por de directivos y responsables de centros hospitalarios u organizaciones de investigación que expresaba la necesidad de gestionar la investigación biomédica de manera específica y diferenciada, favoreciendo la priorización, la evaluación y la responsabilidad mediante formulas organizativas flexibles y sistemas de información específicos según la GACETA SANITARIA: “Gestión de la investigación en los centros sanitarios”.


Mad-

The language of leadership is misunderstood, underutilized and more essential than ever.Jay Conger-

At least once in our lives, this thought has crossed our minds “I wish they do what I said”. But why is it so hard to convince people to do something, even though we have the knowledge and expertise to prove it? According to Robert Cialdini and Jay Conger, experts on management and leadership, we don’t master or know the difference between influence and persuasion, which are used by most of us as synonyms and at the same time perceived by society as a form of manipulation. Nevertheless, these characteristics used in a helpful manner and to its full potential lead the negotiating process where the persuader and persuaded share a common solution.

REDEFINED CONCEPTS

In order to use influence and persuasion, first we need a new definition away from words such as “power” and “deception”, therefore:

Persuasion is the ability to motivate a decision or make believe certain information; whereas

Influence is the attribute of having a vision of the optimal result for certain situation and then, without using force or coercion, motivate people to work together toward making that vision a reality.

In other words, when to use one or the other is crucial in negotiations. Hence, persuasion can be practice by anyone with the right set of tools. However, if the goal is to achieve a productive and lasting end result, leaders need to use influence because it’s based on a relationship between trust and credibility earned over time.

HANDS ON

So what are the main points to keep in mind next time we want other people to agree with our ideas and do something without struggling during the negotiation process? In Cialdini’s book “Influence: The Psychology of Persuasion”, there are six tools or techniques to achieve this goal:

1. Reciprocation –> People tend to return the positive favors that they received to the same person. The old give and take.

2. Commitment and Consistency –> Once a position has been taken by an individual, a tendency to act in line with that commitment will guide further actions always relying on past decisions.

3. Social Proof –> The willingness to comply with a request is increased when supported by the belief that similar peers comply with it as well.

4. Liking –> People are increasingly inclined to follow a request by someone they like (similarities in attitude, background, physique, etc).

5. Authority –> When making a decision, it´s common to seek expert advice from reliable sources.

6. Scarcity –> As opportunities become more scarce, they are perceived as more valuable.

To summarize, persuasion involves careful preparation, use of proper framing of arguments, presentation of vivid supporting evidence, and the effort to find the correct emotional match with your audience. The complexity of these concepts can mislead and confuse future leaders, so are we going the right way?

FUTURE LEADERS

Nowadays, with all this knowledge available to anyone we should be filled with leaders and good intentions, however as society progresses we’re forgetting the importance of goodwill and basic moral principles. We’re living in a world eager of changes and innovations, our current activities are no longer sustainable and we seek leaders that can inspire us and provide lasting and ethical opportunities without leaving aside consideration, politeness and concern for others as the main characteristics of a prosperous society.

There is no perfect formula for leadership, however the one ingredient that must be present at all times is civility.

“Every action done in company ought to be done with some sign of respect to those that are present.” –George Washington-

“Civility is not a sign of weakness…” -John F. Kennedy-

 

-ElianaMD-